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Turhistórico

Parroquia de Santa Bárbara: la estrella de las bodas en Madrid

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En pleno barrio de Justicia, muy cerca de la Plaza de la Villa de París o los Jardines del Descubrimiento, encontramos hoy la Parroquia de Santa Bárbara y el Tribunal Supremo, lo único que queda de lo que en su día fue el Convento de las Salesas.

Fundado por la fascinante Bárbara de Braganza, esta maravilla del Barroco es uno de los lugares más interesantes de Madrid, casi tanto como la historia de su fundadora. ¡Veámoslo en detalle!

¿Dónde está la iglesia de Santa Bárbara?

Junto a la Plaza de la Villa de París, encontrarás esta hermosa iglesia. ¡No tiene pérdida!

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La fundación del Convento

El nombre real del Convento de las Salesas, era “Convento de la Visitación de Nuestra Señora”.

Fue mandado construir en 1750 cerca del Portillo de Recoletos (perteneciente al acerca de Felipe IV) por Bárbara de Braganza, esposa del rey Fernando VI.

La reina decidió levantar este edificio por tres motivos:

  1. Siguiendo una antigua tradición de reinas patrocinadoras de conventos, tal y como ocurre con el Convento de las Descalzas, o el Convento de la Encarnación.
  2. Como escuela y residencia para jóvenes mujeres de la nobleza.
  3. Como “plan B”, para protegerse de su malvada suegra Isabel de Farnesio (ahora iremos con ello, verás que cualquier película de Disney es de chiste comparada con esta historia).

Se trataba de una maravilla de los estilos barroco y rococó, diseñado inicialmente por René Carlier y llevado a cabo por Francisco Moradillo, quien modificó el diseño original añadiendo entre otras cosas dos torres.

La Orden de la Visitación

San Francisco de Sales
San Francisco de Sales, fundador de las Salesas… de tripi.

El convento fue habitado por las hermanas salesas en 1747.

Quizá lo de las hermanas salesas te suena de algo, pero estoy seguro de que definitivamente conoces la rama masculina de la orden, los salesianos.

Esta orden, cuyo nombre oficial es la “Orden de la Visitación de Santa María”, fue fundada por San Francisco de Sales, obispo de Ginebra a finales del siglo XVI.

Las Monjas de la orden son conocidas como salesas, o también como “visitandinas”.

Ocuparon el convento hasta que durante una de las desamortizaciones del siglo XIX fueron exclaustradas definitivamente en 1870.

Bárbara de Braganza: la fundadora

300Bárbara de Braganza, una de las mejores reinas que ha dado España

Para comprender la historia del convento, es fundamental comprender la historia de su fundadora: la reina Bárbara de Braganza.

Su nombre completo era “María Madalena Bárbara Xavier Leonor Teresa Antonia Josefa de Braganza” (debía de llevar el DNI en un rollo de papiro), y como te dicho, uno de los motivos por los cuales fundó el convento fue para protegerse de su suegra.

Y es que Bárbara se había casado unos años antes con Fernando VI, hijo de Felipe V (el primer rey de la dinastía Borbón que tuvo España), y el matrimonio había sido arreglado por Isabel de Farnesio (la segunda esposa de Felipe V, y por lo tanto madrastra de Fernando VI) para humillar al infante.

Efectivamente, Isabel de Farnesio odiaba a muerte a Fernando VI, ya que era un impedimento en la línea sucesoria para que sus hijos llegasen al trono.

Despechada, casó a Fernando con Bárbara, que, aunque era extremadamente culta, era una mujer gordita y poco agraciada.

De carácter afable, fue una reina querida por el pueblo que dominaba seis idiomas, era amante de la música y reconocida bibliófila.

Participó activamente en la modernización del país ayudada de ministros importantes como el Marqués de la Ensenada, pero siempre vivió con temor a su suegra, de ahí lo de construir el convento, para poder retirarse al mismo en caso de fallecer su marido.

La tragedia le sobrevino cuando, poco después de inaugurado el convento en 1757, se trasladó Aranjuez donde murió, seguramente del asma que siempre había padecido.

Bárbara no tuvo hijos, y por eso no está enterrada en el panteón de Reyes del monasterio de El Escorial, ya que al no ser madre de reyes no tenía derecho a ello.

Es por eso que sus restos descansan en el mausoleo de la Parroquia de Santa Bárbara.

Fernando VI: el rey

Fernando VI
Fernando VI pasó una infancia muy triste, y al final terminó tan pirado como papá

De la misma manera, difícilmente podemos comprender la figura de Bárbara de Braganza sin conocer a su marido, Fernando VI.

Como ya te comentado, era el tercer hijo de Felipe V y su primera esposa (María Luisa Gabriela de Saboya).

Al nacer, tenía por delante en la sucesión a dos hermanos mayores: Felipe Pedro, y Luis.

El primero murió cuando Fernando tenía seis años, por lo que nuestro protagonista creció muy unido a su otro hermano, Luis (seis años mayor que él).

Felipe V, cuyo estado mental ya estaba muy deteriorado, llegó a abdicar en su hijo Luis, quien reinó como Luis I “el bienamado”, durante 229 días antes de morir (el reinado más corto de la historia de España).

Llegados a este punto, Felipe V volvió a asumir la corona en un segundo mandato.

Durante todo ese tiempo, Fernando VI apenas tuvo contacto con su padre (y recordemos que no conoció a su madre), y el poco contacto que tuvo se reducía a cartas escritas en francés (que era la lengua que aún utilizaba la familia), y a coincidir de vez en cuando en alguna comida.

Cuando su padre se casó con Isabel de Farnesio, esta intentó por todos los medios quitárselo de en medio, y de hecho cuando Fernando y Bárbara se casaron, estuvieron durante muchísimo tiempo sometidos a una especie de arresto domiciliario, muy aislados de todo el mundo y con visitas restringidas.

A estas alturas de la película, quedaba claro que Isabel de Farnesio odiaba especialmente a Bárbara de Braganza.

Es quizá por esto que al morir Felipe V y acceder Fernando al trono, lo primero que hizo la pareja fue desterrar a la Farnesio al palacio de La Granja.

Finalmente, al morir Bárbara en Aranjuez, Fernando VI se volvió completamente loco y murió poco después.

Hoy sus restos descansan junto a la tumba de su amada siendo uno de los pocos Reyes españoles que no está enterrado en el Panteón de Reyes de San Lorenzo de El Escorial.

Ni siquiera la muerte pudo separar a una pareja que se mantuvo fiel y unida durante toda su vida.

¿Quién era Santa Bárbara?

Santa Bárbara
Santa Bárbara, a menudo representada con un rayo

Y a todo esto, ¿quién era Santa Bárbara?

Pues resulta que es una mártir cristiana nacida en Nicomedia, cerca del mar de Mármara en la actual Turquía.

Nos cuenta la leyenda que era hija de un sátrapa pagano, que terminó matando su hija cuando ésta le confesó que se había convertido al cristianismo.

Parece ser que después de matizarla en el potro de tortura, azotarla quemarla con hierros y mil barbaridades más, finalmente terminó decapitándola, tras lo cual cayó fulminado por un rayo.

Es precisamente por esto último del rayo, por lo que la figura de Santa Bárbara está asociada a las explosiones, siendo patrona de los artilleros y los mineros (recordemos que los buques de guerra el depósito de explosivos recibe nombre de Santabárbara)

Curiosidades de la Parroquia de Santa Bárbara

Salesas-Grabado

Finalmente, algunas curiosidades acerca de la construcción.

Lo primero que llama la atención, es que el coste fue desorbitado, estimado en 50 millones de Reales, lo que provocó que las clases populares terminasen cantando una coplilla que decía: “Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto”.

Otra cosa curiosa, es que, en el interior de la Parroquia de Santa Bárbara, además de descansan los restos mortales de Fernando VI y Bárbara de Braganza, encontramos también el mausoleo de Leopoldo O’Donnell, un personaje de origen irlandés que marcó la historia del siglo XIX español, llegando a ser presidente del Consejo de ministros en múltiples ocasiones.

Por último, actualmente parte del recinto de lo que en su día fue el Convento de las Salesas, está ocupado por el Tribunal Supremo, en cuyo interior podemos encontrar un museo que expone una pieza interesante: un garrote vil, quizá uno de los últimos utilizados para ajusticiar reos.

Ahora conoces un poco mejor la historia del Convento de las Salesas, el culebrón de Isabel de Farnesio y Bárbara de Braganza, el motivo por el cual esta última decidió levantar el complejo para protegerse de su malvada suegra, así como algunas curiosidades en torno al edificio.

Cuando pases por allí, no olvides visitar también los cercanos jardines de la plaza de la villa de París, quizá uno de los lugares más tranquilos del barrio, y sin duda uno de los mejores para sentarse a escuchar alguno de los pocas de Turhistorico.

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