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Turhistórico

Torre de los Lujanes: el edificio civil más antiguo de Madrid

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La Torre de los Lujanes es el edificio civil más antiguo de Madrid, y probablemente la única edificación civil anterior al siglo XVI que aún se conserva.

Aunque ni la casa ni la torre son visitables, este conjunto monumental situado en plena Plaza de la Villa, suele estar siempre entre los primeros puestos del ranking de atracciones del Madrid de los Austrias, y no es para menos, ya que su historia y las leyendas que se han construido a su alrededor la convierten en una parte fundamental de cualquier tour.

¿Cómo llegar a la Torre de los Lujanes?

En pleno centro de Madrid, en la Plaza de la Villa, se encuentra este impresionante monumento, muy cerca algunas otras atracciones turísticas que tienes que visitar, como la Plaza de Ramales, o las ruinas de la Iglesia de San Juan.

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Casa y Torre de los Lujanes

Todo el mundo habla de la Torre de los Lujanes.

Se escriben artículos, se graban podcasts y videos sobre ella, y ninguna visita guiada al Madrid de los Austrias que se precie dejará de pasar por la Plaza de la Villa para hacer una parada ante este singular edificio.

Sin embargo, en la mayoría de los casos encontraremos siempre la misma información en los medios consultados, primero, porque al igual que ocurre con otros edificios del Madrid medieval (como la Iglesia de San Pedro el viejo, la de San Nicolás de Bari, o la propia muralla) no es mucha la documentación que ha llegado a nuestros días, y segundo, porque el saber no ocupa lugar, pero quita mucho tiempo.

Precisamente por eso en este artículo vamos a intentar ahondar un poquito más en este edificio que sin duda merece un lugar especial en cualquier visita turística.

Para empezar, hay que recordar que aunque estamos ante la “Casa y Torre de los Lujanes”, es la torre la que generalmente acapara todo el protagonismo, mientras que la casa (o mejor dicho, las casas) quedan relegadas a un segundo plano, cuando en realidad tienen también un interés indiscutible.

La subasta (o cómo la Torre llegó a ser de los Lujanes)

Nuestra historia comienza en el año 1450. Hasta ese momento, en este lugar se encontraba la residencia de mi tocayo Gonzalo García de Ocaña, contador mayor del reino de Castilla y escribano de cámara del rey Juan II.

Al parecer, ocho años antes, en 1442, el bueno de Gonzalo había pedido prestada a Pedro Briones (camarero real) la suma de 187.664 maravedís para saldar una deuda que tenía con Pedro de Luján (también camarero del rey).

Quiso la historia que en la segunda mitad de 1449 falleciera Gonzalo sin haber llegado a satisfacer el pago, con lo que el 20 de enero de 1450, el Consejo real ordenó embargar y sacar a subasta pública los bienes del de Ocaña.

Pese a que su viuda, Blanca García, trato de paralizar el proceso acogiéndose al denominado “privilegio de viudas y huérfanos”, finalmente el alguacil real y juez ejecutor Juan Mosquera inició la subasta el 25 de febrero.

Aquel mismo día, el portero del Concejo (llamado Fernando), comenzó a pregonar la subasta durante nueve días alternando la Plaza de San Salvador y la Plaza del Arrabal, a la que todo el mundo en la villa supiese de aquella subasta.

En este punto de la historia, en escena la familia de los Luján (con don Pedro de Luján a la cabeza), una rica familia de comerciantes de origen aragonés, procedentes de la aldea de Luján o Aluján (provincia de Huesca).

Aluján, solar originario de la familia de los Lujanes.

Tras un complicado litigio que sucedió a la subasta, finalmente tomaron posesión efectiva de las casas el 27 de abril de aquel mismo año de 1450. Blanca García, la viuda de Gonzalo, y sus hijos, se fueron a vivir a la cercana colación de Santa María, y ahí les perdemos la pista.

Esto nos lleva el momento clave del asunto, y es que a la muerte de Pedro de Luján, la propiedad fue repartida entre sus dos hijos, Juan y Álvaro.

Veamos como quedó el reparto.

El conjunto histórico de la casa y torre de los Lujanes

A Juan de Luján le correspondieron la torre y la casa adyacente, mientras que Álvaro recibió la casa contigua. Veamos cada una de ellas en detalle.

Torre de los Lujanes

La Torre de los Lujanes con su aspecto original

Situada en el número dos de la Plaza de la Villa, la torre de los Lujanes es un edificio soberbio.

Es el buque insignia que nos recuerda que nos encontramos en una ciudad con más de 1000 años de historia, que tiene su arranque en plena edad media.

Los arquillos ciegos de herradura de la parte alta nos hablan de una herencia mudéjar que hoy en día compite con el cristal y el acero de los modernos edificios del centro.

Cualquiera que se adentre en la calle del codo, comprobará como a su derecha aparece la magnífica puerta de acceso, con uno de los pocos arcos de herradura que tenemos en Madrid, y como sus dovelas aún aparecen marcadas con la firma del cantero.

Aunque han sido varios los momentos en los cuales ha estado a punto de desaparecer, la torre de los Lujanes todavía continúa entre nosotros, dando testimonio de cómo eran las construcciones palaciegas de principios del siglo XV.

Casa de Juan de Luján

A la derecha de la Torre, vemos la casa de Juan

Junto con la torre, forma parte del mismo inmueble ocupando el número 2 de la plaza.

Fue levantada antes de 1471, y destaca su portada de estilo gótico (una de las pocas manifestaciones de este estilo que nos quedan Madrid), con los dos escudos de la familia Luján flanqueando la entrada.

Casa de Álvaro de Luján

Arco de herradura en la puerta de la casa de Álvaro de Luján

En el número tres de la Plaza de la Villa, encontramos la casa de Álvaro de Luján.

Fue mandada construir por Álvaro en 1494, casi con total seguridad a alarifes mudéjares, lo que queda evidenciado en el arco de herradura de la entrada.

Si algún día consigues visitarla, en su interior encontrarás una balaustrada gótica procedente del antiguo Hospital de La Latina.

No olvides acercarte a ver la placa que en su fachada recuerda el momento en que Enrique IV de Castilla concedió a Madrid el título de “muy noble y muy leal villa”, (momento en el cual la Plaza de San Salvador pasa a llamarse Plaza de la Villa.)

La leyenda de Francisco I de Francia en la Torre de los Lujanes

Francisco I de Francia

Cuenta una leyenda que, tras la batalla de Pavía en 1525, Francisco I, el rey de los franceses, fue capturado por el ejército de Carlos I y recluido en la torre de los Lujanes durante más de un año mientras se acondicionaban algunas estancias del Alcázar Real, que al parecer iba a ser su prisión definitiva.

Esto es algo que encontrarás en muchos lugares, y que incluso los guías suelen contar en la puerta de la torre de los Lujanes.

Aunque no sabemos exactamente lo que paso, lo más probable es que, en realidad, simplemente se alojase aquí durante tres o cuatro días cuando vino a firmar el “tratado de Madrid”, por el cual renunciaba al Milanesado en favor de Carlos I.

Por lo visto, tras ser capturado en la batalla por un tal Juan de Urbieta, el militar encargado de traer al monarca Madrid, fue Hernando de Alarcón, que por lo que sabemos era pariente de los Lujanes (de ahí la conexión).

Aunque nunca sabremos en realidad si el monarca galo estuvo preso o simplemente alojado, ni durante cuánto tiempo, ni si fue en la Torre de los Lujanes o directamente en el Alcázar, todo esto ha dado lugar a una serie de leyendas y especulaciones al respecto.

Telégrafo óptico

Un dato curioso, es que a principios del siglo XIX, se colocó en lo alto de la torre una estación del telégrafo óptico de la línea Madrid-Aranjuez, ya que al parecer en aquel momento se trataba de uno de los edificios más altos de la ciudad.

Como sabes, el telégrafo óptico constaba de una red de torres o estaciones, situadas cada una a vista de la anterior, que se iban pasando un mensaje de una a otra hasta llegar a su destino, un sistema en absoluto moderno que ya había sido utilizado al menos desde tiempos del emperador Trajano.

El telégrafo óptico en lo alto de la Torre de los Lujanes

Usos actuales

Desde 1858, la torre de los Lujanes ha sido sede de varias sociedades.

En la actualidad, la torre alberga la sede de la “Sociedad Económica Matritense de Amigos del País”, una institución creada por Carlos III en el siglo XVIII para tratar de fomentar las nuevas ideas de la ilustración y traer avances económicos a España.

Por su parte, la “Real Academia de Ciencias Morales y Políticas”, ocupa en la actualidad las casas de Juan y Álvaro de Luján, localización que compartía con la “Real Academia de ciencias exactas, físicas y naturales”, aunque esta última fue trasladada a la calle de Valverde en 1894.

Anécdotas de la torre de los Lujanes

Ahí van algunas de las cosas más curiosas que han ocurrido en este edificio a lo largo de su historia:

  • Durante una reforma en 1886, se demolió un desván y apareció una de las barajas españolas más antiguas que se conservan (se denomina “baraja de Ayet”, por su impresor). Actualmente, está baraja se conserva en la Real Academia de la Historia.
  • En el siglo XX se colocaron en la casa de don Álvaro de Luján los sepulcros de Beatriz Galindo y su esposo Francisco Ramírez, pero hoy en día puedes visitarlos en el museo de San Isidro.
  • En 1865 el ministerio de fomento compró los inmuebles. Se realizó una reforma espantosa enfoscado los muros y añadiendo unas almenas que desvirtuaba por completo su apariencia original (por suerte, finalmente se devolvió el edificio su estado original).

Como ves, la torre de los Lujanes no solamente es una atracción turística de Madrid de los Austrias, sino un edificio cargado de historia que se merece un lugar especial en las visitas guiadas a Madrid, todo un testigo de nuestro pasado que no te puedes perder.

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