La basílica del Monasterio de El Escorial puede sugerirnos algunas palabras nada más entrar: impresionante, robusta, solida… o por reducirlo a un único término, herreriana.

Se trata del centro neurálgico de un monumental complejo de más de 30.000 m2 construido para ser la respuesta del Concilio de Trento a la Reforma Protestante, un verdadero imprescindible que no puede faltar en tu visita al monasterio.

Si quieres conocer todos sus detalles y disfrutar mucho más de tu visita, no te pierdas este artículo donde descubrimos algunos de sus secretos.

La Basílica: el corazón del Monasterio de El Escorial

La basílica es el verdadero corazón del monasterio, el núcleo alrededor del cual Juan Bautista de Toledo, su ayudante Juan de Herrera y el propio rey Felipe II concibieron el resto del complejo en la conocida como “Traza Universal”, los primeros planos del edificio.

Es significativo cómo este espacio se relaciona con el resto del edificio, pues no solo está situado en el centro, sino que además, su acceso es de lo más simbólico.

La Basílica por dentro

Como ves, la basílica está pensada para ser el colofón de un montón de sensaciones que se inician en el Patio de los Reyes.

Nada más entrar por la puerta principal, en la fachada de poniente, el visitante tiene que pasar por debajo de la biblioteca del Monasterio, en un auténtico acto de sumisión simbólica al conocimiento, para entrar en el citado Patio de los Reyes.

El mensaje es claro: no puedes llegar a Dios (la basílica) sin antes someterte al conocimiento (pasar por debajo de la biblioteca).

No solo eso, sino que una vez has cruzado el patio bajo la atenta mirada de los 6 reyes de la tribu de Judá, accedes al nártex, una antesala típica de casi todas las iglesias cristianas reservada para el pueblo llano, donde puedes apreciar la famosa bóveda plana de Juan de Herrera, antes de acceder finalmente a la basílica.

Como ves, este camino de la puerta principal hasta la basílica, no es solo un recorrido terrenal, sino todo un viaje simbólico.

Una vez dentro, lo primero que llama la atención es el magnífico retablo del altar mayor, pero la basílica está llena de detalles que no debes perderte en tu visita, como los relicarios, el cristo de Cellini los frescos de la bóvedas, o su curiosa planta en forma de cruz griega de 50m de lado (que se convierte en latina si añadimos el sotacoro y el presbiterio).

¿Qué ver en la Basílica del Escorial?

La historia de la basílica de El Escorial es apasionante, y la mejor forma de conocerla es a través de sus diferentes partes, por eso, aquí tienes una selección con los artículos que he escrito con los lugares y obras de arte más representativas de este templo.

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