La bóveda plana de El Escorial es una de las cosas que pasa más desapercibida en la basílica, y que sin embargo es una obra clave de la construcción del renacimiento español.

Nada más acceder desde el Patio de los Reyes, antes de cruzar la reja del nártex (obra del artista flamenco Juan Simón), nos encontramos con esta maravilla de la cantería, pero, ¿cómo funciona?

Estamos ante una de las grandes obras maestras de la estereotomía, el arte de cortar piedra.

Durante 21 años, en El Escorial trabajaron algunos de los mejores canteros del mundo, y sin duda aquí se emplearon a fondo, pero… ¿Cómo lo hicieron?

¿Cómo funciona la bóveda?

El diseño de Juan de Herrera distribuye el peso en ocho anillos concéntricos de dovelas que actúan como cuñas.

A diferencia de otras bóvedas o cúpulas, la clave (la pieza del centro) no es la que hace todo el trabajo de distribución de las cargas, sino que cada anillo funciona como un arco horizontal de 360° que absorbe y distribuye la presión de los arcos exteriores.

bóveda plana de El Escorial
Maqueta de la bóveda plana desmontada

Dicho de otro modo: si quitamos los anillos de dentro hacia fuera, la bóveda no se cae, ¡¿cómo te quedas?!

Aunque parece una locura, tiene todo el sentido del mundo si pensamos que la bóveda plana de El Escorial se construyó de fuera hacia adentro, y que seguramente ni siquiera hicieron falta cimbras cuando la montaron, ya que al terminar cada uno de los anillos y entrar en carga, la estructura se sostiene por si misma.

¿Te parece una locura?, ¿y si te digo que tenemos ejemplos anteriores de esto?

El primero en el propio Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, ya que en la zona sur, justo debajo de las habitaciones del Prior, muy cerca de las Salas Capitulares, Juan de Herrera ya había utilizado esta solución, solo que un poco más primitiva (por eso al final tuvo que añadir unos arcos y un pilar central que aportasen más seguridad).

Pero si nos vamos un poco más atrás, no es difícil encontrar un cierto paralelismo con el Panteón de Agripa en Roma: allí también tenemos una estructura circular con un óculo hueco en su centro, ¡no tiene clave y aún así no se cae!

Como la gente de la Universidad Politécnica de Madrid sabe mucho más que yo de arquitectura, te dejo un vídeo con una simulación de la bóveda plana de Juan de Herrera, para que veas como funciona el invento.

¿Por qué se construyó la bóveda plana?

Al principio, cuando se inició la obra en 1563, el proyecto del monasterio de San Lorenzo de El Escorial era un poquito diferente.

Aunque el diseño de la planta no varió a lo largo de la obra, el alzado finalmente no se termina construyendo como estaba previsto, ¿qué fue que paso?

Muy sencillo: el proyecto inicial está pensado para una comunidad de 50 monjes Jerónimos, pero finalmente Felipe II decidió incrementar la población del lugar, por lo que el edificio debía dar cobijo a 100 monjes.

Esto obligó a modificar las dimensiones de todo el monasterio, que finalmente terminó siendo mucho más alto de lo que iba a ser en principio.

Uno de los problemas que aparecieron, es que fue necesario elevar el altar mayor y reducir la altura del coro para que la perspectiva fuera la correcta y los monjes pudiesen ver correctamente el retablo.

Juan de Herrera decidió que la mejor manera de hacer esto era reducir el espesor del suelo del coro a un pie (24 cm), y hacer la maravillosa bóveda plana.

Coro Basílica Escorial
Coro alto de la basílica (apoyado sobre la bóveda plana)

La leyenda de la bóveda plana y la columna de cartón

Cuentan que el propio Felipe II tuvo una disputa con Juan de Herrera acerca de si la bóveda podría o no aguantar el peso, por lo que ordenó al arquitecto colocar una columna de centro.

Herrera, seguro de que sus cálculos eran correctos, colocó una columna falsa de cartón.

Parece ser que en el momento en que la bóveda estuvo construida, al mostrársela a Felipe II, este felicitó a nuestro arquitecto por la colocación de la columna: finalmente el rey se había salido con la suya.

En aquél momento, Herrera tiró de un manotazo la columna falsa, demostrando así la exactitud de sus cálculos.

Parece ser que el monarca quedó tan fascinado como contrariado por la desobediencia su arquitecto, y cuentan que le dijo: ”-Herrera Herrera, con el rey no se juega.”

¿Qué te ha parecido la solución de Herrera?, ¿te habías fijado en la bóveda plana?, ¡reconoce que este artículo te ha gustado y deja un comentario 😉 !

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