Los relicarios de el Escorial son uno de los motivos más importantes por los que se construyó el monasterio.

Aunque siempre tomamos como motivos fundacionales la conmemoración de la Batalla de San Quintín y la construcción del Panteón de reyes, no podemos olvidar el papel fundamental que tenían las reliquias en la mentalidad de la contrarreforma.

De ello vamos a hablar en este artículo, ¡adelante!

La importancia de las reliquias para Trento

En el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial llegó a haber en su momento más 7000 reliquias, aunque hoy en día, después de los sucesivos incendios que ha sufrido el edificio y el expolio francés durante la Guerra de la Independencia, solo quedan unas 300.

Recordemos que uno de los postulados de la reforma protestante era eliminar el culto a los santos, a los mártires y a la virgen, pues los  consideraban intermediarios innecesarios entre Dios y los hombres.

Así pues, si no necesitamos a los santos, ¿para qué queremos sus reliquias?, como te podrás imaginar, el movimiento iconoclasta en el norte de Europa en aquellos años llegó a ser bastante importante.

Por eso, en los países de la órbita católica del sur, tras el Concilio de Trento nació la Contrarreforma, que entre otras muchas cosas, potenció todo lo posible estos aspectos del culto, y ese es el motivo por el que Felipe II era tan aficionado a estos objetos que consideraba verdaderos talismanes protectores del cristianismo.

Los relicarios de El Escorial: uno de los secretos mejor guardados de la basílica

A día de hoy, si te fijas bien, en las cabeceras de las naves laterales de la basílica, todavía se ven dos grandes relicarios.

Son como dos armarios cerrados, que solo se abren el día 1 de Noviembre, en la festividad de todos los santos, el único momento del año en que se pueden ver las reliquias.

El de la nave izquierda, es el relicario de las mujeres, consagrado a La Anunciación, y el de la derecha, que está consagrado a San Jerónimo, es el relicario de los varones.

Estos dos grandes retablos relicarios, fueron pintados primero por Federico Zuccaro, uno de los grandes y actores manieristas italianos, aunque el diseño finalmente no agradó a Felipe II y ordenó que los volviste a pintar Juan Gómez (su pintor de Cámara por aquel entonces, y padre del célebre arquitecto Juan Gómez de Mora)

A día de hoy, todavía puede verse en el antecoro de la basílica una tabla con la lista de las reliquias que llegaron estar custodiadas en este lugar.

En la lista figuran 678 santos, ordenados por orden alfabético en 10 columnas, y las reliquias están ordenadas por orden de importancia de esta manera:

  • Insignes: 460
  • Notables: 255
  • Menores: 1006
  • Cuerpos enteros: 12
  • Cabezas enteras: 144
  • Canillas grandes: 306
  • Constancia del nombre: 678
  • Pequeñas: 4.168.

Eso hace un total de 7420 reliquias, que llegaron a estar todas perfectamente catalogadas con certificados de origen y documentos que relataban el lugar y las circunstancias en las que se encontraron.

Como te puedes imaginar, todo esto llevaba una enorme cantidad de trabajo, por lo que en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial existía un cargo conocido como “el Reliquiero”, que era quien se encargaba de administrar esta enorme colección.

El secreto del relicario de los varones

Quizá una de las cosas más curiosas que tiene que ver con estos dos enormes armarios, es el doble acceso del relicario de los varones.

Cuando se lo enseño a mis clientes en las visitas guiadas es de las cosas que más llaman la atención, y es que aquí tenemos otra muestra de la gran devoción de Felipe II.

Al llegar al Palacio de los Austrias, y justo antes de adentrarnos en el Cuarto del Rey, a la izquierda hay una enorme puerta que incluso con su tamaño suele pasar desapercibida (es normal porque aquí todo es enorme)

Esa puerta, daba en su momento acceso directo al monarca al relicario de los varones, que tiene así un doble acceso, por las habitaciones privadas de Felipe II, y también desde la basílica.

De esta manera, cuando nuestro rey prudente se retiraba a meditar a su oratorio privado, podía llevarse consigo la reliquia que quisiera sin tener que darse el paseo hasta la basílica… ¡qué listo!

¿Qué te ha parecido?, ¿te habías parado a pensar en la importancia política que las reliquias llegaron a tener en el renacimiento?, ahora no olvides fijarte en los relicarios cuando pases por la basílica de El Escorial, y si conoces a alguien a quien pueda gustarle este artículo… ¿a qué esperas?, ¡mándaselo y ayúdame a seguir difundiendo la historia de este lugar!

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