El retablo del altar mayor de la basílica de El Escorial, diseñado por el propio Juan de Herrera, es una locura de jaspes, mármoles, pinturas y esculturas, todo ello en un entramado de 30m de alto.

Una de las obras maestras del arte sacro peninsular que ha influido enormemente gran parte de lo que se ha hecho después en España.

En este artículo aprenderás quien lo diseñó, cuanto duraron las obras, cuanta gente participó en el proyecto, y lo más importante, aprenderás a identificar sus elementos más importantes para comprender perfectamente lo que estás viendo.

La construcción del retablo mayor de El Escorial

Para su realización, hicieron falta más de 60 oficiales que trabajaron durante años bajo las ordenes de 3 de los grandes artistas del momento: Juan Bautista Comane, maestro cantero encargado de la producción de materiales, y Pompeo Leoni y Giacomo da Trezzo, que fueron los verdaderos artífices de la obra.

Merece especial atención Giacomo da Trezzo, castellanizado como Jacometrezo, fue el encargado de tallar los jaspes del retablo, y muy concretamente los del tabernáculo, el lugar más importante de todo el monasterio, donde se aloja el sagrario.

Para ello, Jacometrezo y Juan de Herrera tuvieron que diseñar nuevas máquinas capaces de tallar los durísimos jaspes, y lo hicieron muy cerca de aquí, en la conocida como “Casa de Jacometrezo”, en la cual, según la tradición, instalaron un molino de alta tecnología para la época provisto de una cabeza giratoria con puntas de diamante capaces de modelar la piedra. ¡Eso sí que es buscarse la vida!

Este tabernáculo, un templete circular de orden corintio con 8 columnas de jaspe es una de las máximas expresiones escultóricas del momento, y tiene algunos secretitos…

Seguramente te llamará la atención que siempre parece tener una extraña luz en su interior, y así es: este curioso efecto proviene de una ventana que da al “patio de los mascarones”, uno de los lugares más desconocidos del palacio de los Austrias.

Otra curiosidad es que la luz proveniente de esa pequeña ventana, se puede “teñir” de diferentes colores utilizando distintas cortinas para adecuarla a las diferentes necesidades del calendario litúrgico.

Los diferentes órdenes de las columnas del retablo de El Escorial

Como sabes, un retablo está compuesto por una sucesión de “pisos horizontales” (a los que llamamos “cuerpos”) y de unas divisiones verticales (que llamamos “calles”).

Pues bien, en la basílica de El Escorial, el retablo del altar mayor está compuesto por 4 cuerpos y 5 calles, y todos son diferentes.

Uno de los elementos más interesantes del retablo son las columnas, que van cambiando de orden a medida que vamos subiendo por los cuerpos.

Así, las columnas del primer cuerpo son de orden dórico, las del segundo son jónicas y las del tercero son corintias.

El colofón a todo esto llega en el último cuerpo, que tiene columnas de orden compuesto (una mezcla de todas las anteriores)

Las esculturas del retablo mayor

Las esculturas que podemos apreciar en el retablo del altar mayor, fueron fabricadas en Milán, están hechas en bronce dorado a fuego, y como todo en este monasterio, también tienen una curiosa historia.

Su particularidad, es que van aumentando de tamaño a medida que subimos por el retablo, de tal manera que, al ser más grandes las de los cuerpos superiores, desde abajo la perspectiva hace que todas parezcan iguales (aunque desde el coro la vista hace que el conjunto del retablo resulte algo pesado en la parte superior).

Esta figuras van creciendo desde los aproximadamente 1,95m de los dos primeros cuerpos, hasta los cerca de 2,5m del último.

Representan a los 4 doctores de la iglesia en el cuerpo inferior, los 4 evangelistas en el central, y por último, arriba del todo, el grupo escultórico del calvario flanqueado por los apóstoles San Pedro y San Pablo (así que como ves, los personajes van creciendo también en importancia a medida que ascendemos por el retablo mayor)

Aunque no forman parte del retablo en si, destacan los dos conjuntos escultóricos de bronce dorado que encontramos a los lados.

Son dos cenotafios (monumentos funerarios que no alojan cuerpo alguno) dedicados a Carlos V, Felipe II y sus respectivas familias, y están situados encima de los oratorios del rey y de la reina.

Las pinturas del retablo

En las 3 calles centrales de los 3 primeros cuerpos, el retablo aparece adornado con pinturas de la escuela veneciana especialmente encargadas por Felipe II.

Muy al estilo del concilio de Trento, representan diferentes escenas de la vida de los santos y de la virgen, que como ya sabes constituían una de las piezas centrales de la contrarreforma.

No dejes de fijarte en el lienzo del cuerpo central, “El Martirio de San Lorenzo”, obra de Pellegrino Tibaldi (cuyo trabajo ya vimos en la bóveda de la biblioteca, y veremos de nuevo en el claustro bajo)

Pinturas del retablo
Pinturas del retablo mayor, en el cuerpo central, el “Martirio de San Lorenzo”, de Tibaldi

¿Qué te ha perecido el retablo mayor del monasterio de San Lorenzo de El Escorial?, ¿verdad que es impresionante?, si crees que a este artículo le falta algo o quieres saludar, ¡no olvides dejar un comentario para que todos sigamos a prendiendo!, y si te ha gusta, ¡reconócelo y compártelo con todo el mundo 🙂 !

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