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Turhistórico

Barrio de la Latina

Mucho más que terrazas

Si lo tuyo es salir por la noche a tomar unas cañas y disfrutar de las terrazas y la noche madrileña, descubrir algunos de los lugares emblemáticos del primitivo Madrid medieval, o encontrar algunas de las muestras de arte urbano más representativas de la capital, sin duda la Latina es un barrio que tienes que conocer y que nunca defrauda.

A medio camino entre zona residencial que mantiene su vida de barrio, centro de ocio e intercambio cultural, y núcleo turístico de gran relevancia, este polifacético barrio es uno de los más famosos de Madrid, no sólo entre los turistas, sino también para los nativos.

Un poco de historia del barrio de la Latina

En pleno centro de Madrid, entre los barrios de los Austrias, Lavapiés y Sol, encontramos el barrio de la Latina, una de las zonas más tradicionales que en los últimos años ha vivido una evolución espectacular.

La historia del barrio de la Latina comienza en la edad media, cuando una comunidad mozárabe se asentó en torno a la colina de las Vistillas organizando uno de los primeros arrabales de la ciudad.

Posteriormente, con la conquista de Madrid por parte de Alfonso VI, toda esta zona se convirtió en el barrio de la Morería, el lugar en el cual se asentaría la población musulmana hasta prácticamente el reinado de los Reyes Católicos.

Un elemento muy curioso de esta zona es que, aunque la mayor parte de las casas son del siglo XIX en adelante, el trazado urbanístico permanece prácticamente inalterado desde época medieval, lo cual sin duda contribuye a darle el barrio ese aire bohemio de callejuelas donde puede ocurrir cualquier cosa.

¿Dónde está el barrio de la Latina?, ¿Cómo llegar?

¿Cómo llegar a la Latina?

Lo primero que debes tener en cuenta, es que no hay que confundir “el barrio de la Latina” con el distrito “Latina”.

Es una confusión muy habitual entre la gente que viene de fuera, y es perfectamente comprensible porque son dos zonas que no tienen nada que ver pero que responden al mismo nombre.

Mientras que el distrito de latina está fuera de la M-30, cerca de la Casa de Campo, cuando los madrileños suelen hablar de la Latina se refieren a la zona que rodea la estación de metro del mismo nombre, y que en líneas generales podemos encontrar entre las calles de Segovia, Bailén, la Gran Vía de San Francisco, la Ronda de Segovia, La Ronda de Toledo y la calle de Embajadores.

Aquí te dejo mapa de la zona con algunos de los lugares más interesantes para visitar en este barrio.

En cuanto al transporte, lo tienes muy fácil, vengas de donde vengas seguramente lo más práctico será venir en metro (línea 5).

Mapa del Barrio de la Latina

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¿Por qué se llama así el Barrio de la Latina?

Beatriz Galindo, "la Latina"
Beatriz Galindo, «la Latina»

Seguro que te estarás preguntando cuál es el origen del nombre del barrio.

Toda esta zona debe su nombre al antiguo “hospital de la Latina”, hoy en día reconvertido en teatro.

Éste hospital fue fundado por Beatriz Galindo, conocida como “la Latina”… pero… ¿quién era la Latina?

Beatriz Galindo, nacida en Salamanca en 1464, fue una de las damas más ilustradas de la corte, una mujer absolutamente fuera de serie en una época en la cual los estudios y la formación superior estaban reservados para los hombres.

Hija de hidalgos, cursó estudios en la universidad de Salamanca, y desde muy joven demostró una especial habilidad para las lenguas (especialmente latín y griego, que ya dominaba perfectamente a los 15 años).

Éste fue el motivo por el cual la reina Isabel I de Castilla (mejor conocida como Isabel la Católica), la mandó llamar a la corte para ser su maestra de latín y gramática, y preceptora de los infantes.

Si quieres saber más de esta fascinante mujer, te recomiendo que visites el Museo de San Isidro, donde a día de hoy podrás contemplar su cenotafio, junto al de su marido, Francisco Ramírez de Madrid, apodado “el artillero”.

¿Qué hacer en la Latina?

Como ya te comentado, estamos en pleno centro histórico de Madrid.

Aunque durante gran parte del siglo XX esta zona estuvo muy abandonada, hoy en día es uno de los centros de ocio más vibrantes de la ciudad.

Son famosas las terrazas y el ocio nocturno de la zona, más vinculado a una idea de cañas y gastronomía que a la fiesta más dura. Es una zona frecuentada por gente joven de poder adquisitivo medio-alto: un verdadero centro de la bohemia del siglo XXI.

Pero en esta zona, no sólo encontrarás tapas y cañas, el barrio de la Latina tiene muchos más planes que ofrecer para los visitantes curiosos.

¿Quieres conocer más a fondo el barrio?…podemos repartir esta zona en cinco sectores bastante diferenciados, vamos con cada uno de ellos.

La Plaza de la Cebada (el corazón del barrio)

Sin duda, la Plaza de la Cebada y sus alrededores son el verdadero centro neurálgico de la Latina.

Está muy cerca de la estación de metro, y es el sitio donde encontrarás mayor ambiente por la noche.

Antiguamente, se llamó plaza de Riego, en homenaje al general Rafael del Riego, que fue ajusticiado aquí condenado a la horca.

¿Te suena el famoso bandolero Luis Candelas?, ¿el que tiene un restaurante a su nombre muy cerca de la Plaza Mayor?… también terminó sus días en esta plaza, pero en este caso fue condenado a garrote vil.

Rafael del Riego, plaza de la Cebada
El general Rafael del Riego ajusticiado en la horca
Luis Candelas, garrote vil
El bandolero Luis Candelas en el garrote vil

Mercado de la Cebada

Antiguo mercado de la Cebada en 1920

En 1875, fue inaugurado el primitivo “mercado de la plaza de Riego”.

Se trataba de un moderno edificio de hierro y cristal, gemelo del conocido y cercano mercado de San Miguel, y servía como centro de intercambio comercial y Mercado de Abastos (lo cual venía muy bien porque en este lugar se venía desarrollando esa función ya desde la edad media… pero a la intemperie).

Fue demolido en el siglo XX, y en su lugar se construyó el moderno Mercado de la Cebada, un nuevo espacio urbano dedicado al comercio cuyas cúpulas fueron decoradas en 2013 por el grupo de artistas Boa Mistura, dándole sus característicos colores actuales.

Mercado de la Cebada
Las coloridas cúpulas del actual mercado de la Cebada

Teatro de la Latina (el antiguo hospital)

Como ya te comentado, todo el barrio debe su nombre al antiguo hospital de la Latina.

Su nombre real, era el hospital de la concepción de Nuestra Señora, pero como fue fundado por Beatriz Galindo todo el mundo lo conocía como “el hospital de la Latina”.

Fue mandado construir en 1499, su estilo era el gótico mudéjar y tenía un aforo para una docena de enfermos simultáneamente.

En el año 1899 cerró sus puertas a los enfermos, y fue finalmente demolido en 1904.

Dos curiosidades: la escalera del hospital se trasladó piedra a piedra a la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas que hoy en día tiene su sede en la Torre de los Lujanes, en la cercana Plaza de la Villa, y la portada del edificio, que inicialmente fue trasladada a un almacén de la calle Santa Engracia, hoy en día se puede visitar junto a la Escuela Superior de Arquitectura en la Ciudad Universitaria.

Hoy en día, el antiguo hospital se ha convertido en el teatro la Latina

Cavas alta y baja

Cava Baja

¿Sabes de dónde viene el término Cava?

No te preocupes, muchos madrileños hablan de la Cava Alta y la Cava Baja, pero tampoco saben de dónde viene el nombre.

Si te fijas bien en el trazado de las calles, descubrirás que no son completamente rectas, y tienen una pequeña curva.

Esto se debe a que siguen el trazado original de la muralla cristiana del siglo XII, de hecho, el término “cava”, viene del verbo cavar, ya que en origen estos eran los fosos de la primitiva muralla.

Desde hace siglos, son la zona de tabernas y posadas por excelencia de la villa: el lugar en el que los viajeros se alojaban a su llegada a la ciudad.

Hoy en día, la tradición se mantiene y son dos de las calles más animadas con una amplia oferta gastronómica en forma de tabernas, algunas de ellas centenarias.

Plaza de los carros

Museo de San Isidro

Muy cerca de aquí, encontramos la plaza de los carros, y su vecina, la Plaza de Puerta de Moros.

Que estaba antiguamente la puerta de la muralla por la que salían los habitantes de la Morería en dirección a Toledo.

Merece la pena sentarse un rato contemplar esta plaza, en la que podemos observar la capilla de San Isidro, un fantástico ejemplo del barroco perteneciente a la Iglesia de San Andrés, una de las más antiguas de la ciudad pero muy rehabilitada después de los destrozos que sufrió en la guerra civil.

Aquí también encontrarás el ya mencionado Museo de los Orígenes, o Museo de San Isidro, fundamental siquiera es hacer un repaso de la historia de la ciudad desde la prehistoria, hasta su declaración como capital del reino en 1561.

Zona de la Morería

Barrio de la Latina
Plaza del Alamillo

Como ya sabes, toda esta zona estuvo habitada en su momento por la población morisca de la villa.

Estamos en la zona noroccidental del barrio, casi lindando con la Calle de Segovia.

Aquí encontramos el verdadero sabor medieval del barrio, con sus callejas irregulares y sus pequeñas plazas llenas de historia.

Precisamente, dos de ellas son las que más llaman la atención: la Plaza del Alamillo y la Plaza de la Paja.

La del Alamillo es una placita pequeña y tranquila que me gusta introducir en la visita del Madrid medieval, puesto que son muchas las anécdotas sobre su historia y su nombre.

La Plaza de la Paja, no sólo alberga algunos de los edificios emblemáticos más interesantes de la zona, como el Palacio de los Vargas o la Capilla del Obispo, sino que además es un sitio perfecto para disfrutar de un tinto de verano o una cerveza en una de sus terrazas.

Como broche de oro, en la parte norte de la plaza, encontrarás uno de los secretos mejor guardados del barrio: el Jardín del Príncipe de Anglona.

Calle de Segovia

Viaducto

Es la parte más septentrional del barrio, lindando con el Madrid de los Austrias.

En ella encontrarás algunas de las curiosidades más destacadas, como el escudo de la casa del pastor, el Viaducto, o la cercana Iglesia de San Pedro el viejo (una de las más antiguas de Madrid).

Te recomiendo tomar de con calma porque por aquí pasaba en su momento el arroyo de San Pedro (la cuesta es considerable), pero merece la pena caminar por esta calle hasta llegar a la plaza de Puerta Cerrada.

Gran Vía de San Francisco y calle de Bailén

Justo al otro lado del barrio, en la parte sur encontramos la puerta de Toledo, erigida en honor de Fernando VII como conmemoración de la independencia española tras la ocupación francesa.

Si la dejas a tu espalda y caminas por la Gran Vía de San Francisco, encontrarás dos de las principales iglesias del barrio: la iglesia de la Almudena y la basílica de San Francisco el Grande.

Ya que estás por aquí, te recomiendo pasear por sus jardines, lo que normalmente se conoce como la “dalieda de San Francisco”.

Puedes terminar esta parte del paseo en el jardín de las Vistillas, el lugar donde en verano se celebran las fiestas de la Paloma, y ya puestos sacar unas fotos preciosas en la Cuesta de los Ciegos.

Ronda de Toledo y Ribera de Curtidores

Barrio de la Latina

La última zona del barrio es la que se articula en torno a la ronda de Toledo.

Aquí merecen mención especial El Rastro, la Fuentecilla, y el casino de la reina.

El rastro es un mercadillo que podrás encontrar los domingos en la Ribera de Curtidores y calles aledañas: toda una experiencia no sólo por la cantidad cosas curiosas que puedes encontrar en sus puestos, sino por el despliegue de gente que frecuenta esta zona.

Por último, la Fuentecilla es una curiosa obra arquitectónica levantada también en honor de Fernando VII y que es uno de los puntos más curiosos del barrio, y el casino de la reina hoy en día funciona como parque público, pero lo que poca gente sabe es que en su momento fue el primer emplazamiento del Museo Arqueológico Nacional.

¿Seguro que conoces la ciudad?