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Plaza de la Villa

Plaza de la Villa: Historia y curiosidades del corazón de Madrid

Pese a ser uno de los lugares más visitados de Madrid, la Plaza de la Villa es uno de esos rincones que todavía conservan ese aire auténtico de épocas pasadas.

Centro de la vida madrileña durante siglos, esta plaza ha visto pasar sobre sus adoquines a toda clase de personajes, desde los más ilustres hasta los más humildes, y ha sido testigo de la historia de La Villa prácticamente desde su fundación.

¿Cómo llegar a la Plaza de la Villa?

Lo primero de todo, es como llegar al lugar.

Si vienes de fuera y vas a pasar unos días en Madrid, la Plaza de la Villa es un sitio que no puedes perderte.

Como sabes, uno de los transportes favoritos de los madrileños es el metro.

Si eliges acercarte en este medio de transporte, la mejor opción es bajarte en la estación de Ópera y pasear tranquilamente por las callejuelas del Madrid de los Austrias, hasta llegar a la plaza.

De camino puedes pasar por otros rincones pintorescos como la Plazuela de Santiago o la Plaza de Ramales (si no te importa madrugar, es una delicia pasear por esta zona evitando la hora punta).

¿Qué ver cerca de la Plaza de la Villa?

Aquí te dejo un mapa con algunos otros lugares interesantes para visitar cerca de la Plaza de la Villa.

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Historia de la Plaza de la Villa

Los primeros datos que tenemos de esta plaza están íntimamente relacionados con una iglesia que hoy en día ya no podemos ver, pues fue derribada a finales del siglo XIX: la Iglesia de San Salvador.

Esta iglesia, que es ya nombrada en el fuero de Madrid de 1202, antiguamente daba nombre a la plaza (que por aquel entonces se conocía como Plaza de San Salvador).

En esta plaza, tenían lugar antiguamente las reuniones del Concejo de La Villa, concretamente en una pequeña habitación que estaba sobre el pórtico de la iglesia de San Salvador.

En el mapa de Texeira, aparece la Iglesia en la esquina de la calle Platería con la calle de San Salvador (hoy en día, esquina de la Calle Mayor con Señores de Luzón).

Aunque la Iglesia ya no existe, podemos ver en el número 70 de la Calle Mayor una placa conmemorativa que nos recuerda que en un pasado lo que hoy en día es un edificio de viviendas fue una iglesia.

Es ya en época medieval, cuando la plaza adquiere el nombre con el que la conocemos hoy en día, cuando en 1465, el rey Enrique IV de Castilla le concede a Madrid el título de “Muy Noble y Muy Leal Villa”.

Desde entonces, la plaza es testigo de las idas y venidas de los madrileños, entre otras cosas porque en ella se sitúan tres de los edificios más importantes de la capital.

¿Qué cuáles son?, te lo cuento justo después de estas dos curiosidades.

Curiosidades de la Plaza de la Villa

Advocación de la Iglesia de San Salvador

¿Sabías que la Iglesia de San Salvador tuvo otro nombre?

Es un hecho muy poco conocido, pero parece ser que la hoy desaparecida iglesia de San Salvador, que daba nombre a la Plaza de la Villa, estuvo anteriormente bajo la advocación de Santa María Magdalena, pero cambió de nombre cuando, según se cuenta, San Isidro (patrón de Madrid), encontró viva a la puerta de la iglesia a su asna, que al parecer había sido devorada por un lobo.

La Plaza de la Villa en la literatura

En la obra “El Diablo Cojuelo”, del dramaturgo y novelista sevillano Luis Vélez de Guevara, aparece mencionada la torre de la iglesia de San Salvador como la atalaya de las observaciones del diabólico protagonista sobre los tejados de Madrid.

… “Y asiéndole por la mano el Cojuelo y diciéndole: «Vamos, don Cleofás, que quiero comenzar a

pagarte en algo lo que te debo», salieron los dos por la buarda como si los dispararan de un

tiro de artillería, no parando de volar hasta hacer pie en el capitel de la torre de San Salvador,

mayor atalaya de Madrid […] «Don Cleofás, desde esta picota de las nubes, que es el lugar

más eminente de Madrid […] te he de enseñar todo lo más notable que a estas horas pasa en

esta Babilonia española…», Vélez de Guevara: El diablo cojuelo. Madrid: ed. Libra, 1970, p. 25.

¿Qué hay en la Plaza de la Villa de Madrid?

Que no puedes dejar de visitar la Plaza de la Villa es un hecho, pero una vez allí, ¿qué es lo más interesante, y que te vas a encontrar?, te dejo toda la información para preparar tu visita y disfrutar al máximo.

Casa y Torre de los Lujanes.

Torre de los lujanes

 En el lado Este de la plaza (a la izquierda según entras desde la calle mayor) se alzan desde finales del siglo XIV, la Casa y Torre de los Lujanes, el conjunto arquitectónico civil más antiguo de Madrid.

Perteneció en un principio Gonzalo de Ocaña, “señor de la casa de los Ocañas, y regidor y guía de La Villa”, pero en 1450, fue comprada por Pedro de Luján por 180.000 maravedíes.

Posteriormente la casa fue heredada por sus hijos, Juan y Álvaro, y es precisamente por eso por lo que hoy en día la conocemos como “de los Lujanes”.

Es de estilo gótico mudéjar, y según la leyenda, la torre sirvió para encerrar al rey Francisco I de Francia, hecho prisionero en la batalla de Pavía de 1525, y aunque hay autores que aseguran que en realidad estuvo alojado en el Alcázar y que la historia es en realidad una leyenda sin fundamento, estoy convencido de que escucharás a más de un guía contando esta historia.

Un dato muy curioso y muy poco conocido de la torre, es que el pequeño añadido superior con arquillos ciegos de herradura, se construyó para albergar en el siglo XIX un telégrafo óptico de la línea Madrid-Aranjuez, dado que la torre era uno de los edificios más altos de la ciudad.

Casa de Cisneros

Casa Cisneros

Este edificio fue mandado construir por Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del célebre Cardenal Cisneros, durante la primera mitad del siglo XVI, y es el segundo edificio más antiguo de la Plaza de la Villa, (después de la casa y torre de los Lujanes).

La fachada que da a la Plaza de la Villa, es un añadido del siglo XIX, ya que la fachada original miraba a la calle del Sacramento (justo a la espalda del edificio según lo vemos desde la plaza).

Lo que vemos desde la Plaza de la Villa, en su día fueron las cuadras y las dependencias de la servidumbre.

De estilo plateresco (único en la ciudad), fue comprado por el Ayuntamiento a los herederos de la casa de Oñate a comienzos del siglo XX para albergar parte de sus dependencias municipales. De esta época es el pasadizo elevado que comunica este edificio con la Casa de la Villa.

Desde el año 2007 el ayuntamiento se ha trasladado a la plaza de la Cibeles.

Casa de La Villa

Casa de la Villa

Encargada por Felipe IV para albergar las reuniones del Concejo, este edificio fue diseñado originalmente por el arquitecto Juan Gómez de Mora en 1644 (plaza mayor, cárcel de corte), pero murió cuatro años después del inicio de la obra, y José de Villarreal hizo cambios notables en el proyecto de su antecesor.

Las dos portadas, no obedecen a un doble patio (como era costumbre en los edificios de los Austrias) sino la doble función de Concejo y Cárcel de La Villa.

Sobre ambas portadas aparecen tres escudos: en el centro de los Austria, a la izquierda el del oso y el madroño, y a la derecha, un antiguo y poco conocido escudo de Madrid con un dragón.

La galería de columnas de su fachada norte, hacia la Calle Mayor, fue realizada por Juan de Villanueva a finales del siglo XVIII, para que los Reyes pudieran ver la procesión del Corpus Cristi.

Aunque hasta hace poco se podían hacer visitas guiadas, hoy en día no se puede visitar.

Una cosa curiosa es que en la procesión aparecía un personaje conocido como “la tarasca”, una especie de dragón mitológico que representaba los vicios de los pecados y asustaba al público asistente.

La procesión era un evento social en el que se celebraban banquetes, corridas de toros, y fiestas populares.

La representación de la tarasca fue prohibida por Carlos III por ser considerada indecente.

Monumento a Álvaro de Bazán

Estatua Álvaro de Bazán

En el centro de la plaza encontramos esta estatua del marino Álvaro de Bazán (Marqués de Santa Cruz), que participó en varias batallas contra los turcos en el Mediterráneo (destacando en la de Lepanto a las órdenes de Juan de Austria) y fue nombrado por Felipe II Capitán General de las Galeras de España y Capitán General De La Mar Océana.

Parece ser que fue el primer militar en utilizar infantería de marina para realizar operaciones anfibias.

Realizada en 1888 por el escultor Mariano Benlliure, la parte trasera de su pedestal recoge unos versos que le dedicó Lope de Vega.

El fiero turco en Lepanto,
en la Tercera el francés,
y en todo el mundo el inglés,
tuvieron de verme espanto.
Rey servido y patria honrada
dirán mejor quién he sido
por la cruz de mi apellido
y con la cruz de mi espada.

Ahora ya tienes todo lo que necesitas para preparar tu visita a la Plaza de la Villa de la mejor manera posible y exprimir todos sus secretos.

Recuerda que puedes darte de alta en la lista de correo para recibir novedades acerca de los futuros programas o ponerte en contacto conmigo a través del formulario y hacerme llegar cualquier duda o sugerencia.

¡Hasta la semana que viene!

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Los comentarios están cerrados.

Comentarios (2)

Hola Gonzalo:

Enhorabuena por este proyecto tan desafiante, especialmente en estos momentos tan complicados.

El Podcast está muy bien explicado, con un tono de voz agradable, una buena dicción, y fantásticamente ambientando con los sonidos de fondo.

Ya tengo ganas de salir e ir directa a la Plaza de la Villa. En cuanto me deje el Presidente voy : )

Te deseo mucha suerte en esta nueva andadura, y sobre todo, que te diviertas por el camino.

Un saludo
Helena Aguilar

Hola Helena:
¡Muchas gracias por tus palabras!, me alegro mucho de que te haya gustado, de verdad.
Aunque el momento no acompañe, estoy disfrutando mucho haciéndolo, y pensar que me dedico a crear algo que sirve para aprender y además entretiene a la gente precisamente ahora, es una satisfacción doble.
¡Yo tambien tengo muchas ganas de salir!, va a ser muy bonito poder grabar algunas secuencias en los propios lugares de los que tratarán los próximos episodios y empezar ya con las entrevistas.
¡Un día menos!

¡De nuevo muchas gracias!, ¡nos vemos!

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