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Turhistórico

Plaza del Alamillo

Rincones ocultos del Madrid medieval

Hoy vamos a hacer una pequeña visita virtual a la historia de una de mis plazas favoritas de Madrid: la Plaza del Alamillo.

Es un rincón tranquilo y apartado, perfecto para comprender la historia de la creación de la ciudad.

Como ya sabes, Madrid fue fundada en el siglo IX por musulmanes procedentes del norte de África.

Los restos de aquél primitivo Madrid, aún hoy son reconocibles en algunas zonas de la ciudad, bien por el trazado irregular de sus calles, herencia de su tradición islámica, o bien por los nombres de las mismas.

Han pasado ya más de mil años y apenas nos quedan restos identificables de la época, pero si nos acercamos al barrio de la morería con un guía o habiendo pasado antes por el Museo de los Orígenes, no nos será difícil hacernos una idea de cómo era nuestra ciudad en aquellos tiempos.

Antiguo arrabal mozárabe

Seguro que más de una vez, caminando por la calle de Segovia, te has dado cuenta de la gran cuesta que tiene, y de que dicha cuesta, va a desembocar en el río Manzanares, por eso seguro que no te sorprende saber que esta calle fue, en su día, un río.

En la literatura lo encontrarás como el “arroyo Matrice”, o el “arroyo de San Pedro”, y discurría por el fondo de un barranco que separaba dos lugares claramente diferenciados: de un lado, la colina donde desde un inicio aparecieron la almudaina y la medina, y del otro, lo que hoy se corresponde con la colina de las Vistillas, lugar en el que desde antiguo apareció uno de los arrabales más antiguos de la ciudad: el arrabal mozárabe.

Cuando a principios del siglo VIII los musulmanes se instalan en la península, sustituyen a los visigodos como clase dirigente, que ejerce su poder sobre un sustrato de población previo de origen hispano-romano.

Es precisamente esta gente, de religión cristiana, que quedó bajo la autoridad política de al-Ándalus, lo que conocemos como mozárabes, y en el caso de Madrid, se instalarán a las afueras de la ciudad, al otro lado del arroyo de San Pedro, y agrupados en torno a la parroquia de San Andrés, dando soporte a la incipiente ciudad fronteriza fundamentalmente como agricultores y artesanos.

Pero esta situación, va a dar un irónico vuelco unos siglos después.

Corazón de la morería

Allá por el siglo XII, a la vuelta de una expedición militar a Toledo, Alfonso VI conquista Madrid, y una de las primeras cosas que hace es ampliar la muralla para dar protección a todos los barrios que habían crecido extramuros, integrándolos ahora dentro del recinto amurallado.

Barrio de la Morería
A la derecha, al otro lado del Arroyo de San Pedro, el barrio de la Morería

En ese momento, el antiguo arrabal mozárabe en el que vivía la población cristiana bajo dominio musulmán, se convierte en la morería: una zona de la ciudad en la que va a vivir la que ahora se ha convertido en minoría musulmana bajo dominio cristiano.

Y es precisamente en este punto de la historia en el que se cambian las tornas, donde tenemos que rastrear el origen de la Plaza del Alamillo.

El Alamud

Hay dos versiones diferentes que explican el origen del nombre de la Plaza del Alamillo.

La primera, mucho más prosaica y aburrida, dice que hasta no hace mucho había en la plaza un pequeño álamo del cual tomaría el nombre.

La segunda (la que a mí más me gusta porque entronca directamente con el pasado islámico de la ciudad), nos habla del alamud.

El alamud era un tribunal andalusí encargado de establecer los pesos y medidas que iban a utilizarse en el comercio en la ciudad.

Al parecer, era en esta pequeña plaza donde se reunía el tribunal, cuyas decisiones serán fundamentales para el desarrollo del comercio que durante toda la edad media se va a dar en la cercana Plaza de la Paja.

¿Dónde está la Plaza del Alamillo?

Aquí te dejo un mapa interactivo para que la encuentres sin problemas y veas qué otras cosas puedes visitar por la zona 😉

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Calles con memoria

Otro de los aspectos más interesante de esta plaza, es que algunas de las calles que la rodean llevan nombres que aluden directamente al pasado medieval que aún se respira en este barrio.

Es el caso por ejemplo de la calle Alfonso VI, el rey cristiano que conquistó Madrid arrebatándosela a los musulmanes, o la calle de la Morería, que nos recuerda que estamos en el mismo lugar en el que hace siglos vivía la población musulmana de la ciudad.

Trampantojos

Por último, cuando vistes la Plaza del Alamillo, hay un par de detalles que no puedes perderte: los trampantojos.

Los trampantojos son una ingeniosa técnica pictórica que engaña a nuestro cerebro haciéndole ver volúmenes y profundidad, o directamente elementos concretos, allí donde no los hay, sino que simplemente están representados con pintura, pero de tal forma que no te das cuenta.

Si te fijas bien, en esta plaza encontrarás 4 ventanas que, aunque parecen reales, en realidad están pintadas en los muros.

¡Si las encuentras avísame!

¿Seguro que conoces la ciudad?