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Turhistórico

Historia del templo de Debod

El mejor atardecer de Madrid

El Templo de Debod es sin duda una de las joyas del patrimonio de Madrid, fundamentalmente por lo extraño que resulta encontrarse un templo egipcio de época ptolemaica en el centro de Madrid.

La suya es una historia conocida por muchos madrileños, la del viaje del templo desde el país del Nilo, hasta la Montaña del Príncipe Pío en Madrid.

¿Por qué el templo de Debod está en Madrid?

Desde sus orígenes, la vida en Egipto ha estado íntimamente ligada al río Nilo. Cada año, el río se desbordaba, fertilizando sus orillas con una materia orgánica llamada limo que posibilitó la práctica de la agricultura y el establecimiento de las primeras civilizaciones del mundo.

Litografía del templo de Debod realizada por David Roberts, 2 de noviembre de 1838.

Sin embargo, en el siglo XX, estas mismas crecidas se habían convertido en un problema, generando grandes inundaciones que arruinaban los cultivos de algodón de los que vivía el país.

Por ese motivo, en los años 60, los gobiernos egipcio y soviético construyeron una enorme presa en la ciudad de Asuán que controlaría esas crecidas.

Lo malo fue, que al construir la presa se iba a crear un enorme lago artificial (el Lago Nasser, de 500 kilómetros de longitud), y si nadie lo impedía, en apenas cinco años quedarían sumergidas bajo sus aguas grandes joyas de la cultura egipcia como el destacable complejo de Abu-Simbel, y otros numerosos templos.

El Templo de Debod en su ubicación original en los años 60

Pero la Unesco no iba a permitirlo, así que se puso manos a la obra y lanzó la “Campaña de Salvamento de Nubia”, una emocionante operación de rescate contrarreloj en la que se localizaron, excavaron y trasladaron 24 monumentos a ubicaciones más seguras.

Lo primero que se hizo fue trasladar los sillares del templo de Debod, a la isla de Elefantina, donde permanecieron durante 10 años alineados junto a los de otros templos a la espera de su destino definitivo.

Finalmente, el gobierno egipcio decidió regalárselo al pueblo español en agradecimiento a su participación en la campaña, y en 1969, un equipo español encabezado por el arqueólogo Martín Almagro Basch, viajó hasta Asuán para hacerse cargo del transporte del templo España.

Todas las piezas del templo fueron trasladadas en barcazas Nilo abajo hasta Alejandría, y desde allí, el 6 de junio, a bordo del carguero “Benisa” fueron trasladadas hasta Valencia.

La última etapa del viaje del templo de Debod, se realizó por carretera, entre el 20 y el 28 de junio de ese mismo año, y fueron necesarios 90 camiones y varios viajes para transportar las 1350 cajas que contenían todas las piezas del puzle.

A partir de ahí sólo faltaba montarlo, pero la falta de información proporcionada por el gobierno egipcio, hizo de la obra un auténtico rompecabezas, ya que faltaban piezas y no todas estaban numeradas.

Finalmente, esto se resolvió mediante la técnica de la anastilosis, consistente en utilizar materiales nuevos, que en este caso fueron sillares de piedra de Salamanca, y que aún hoy pueden identificarse por las diferencias de color.

¿Cómo visitar el templo de Debod?

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Aunque el templo de Debod no es tan turístico como el cercano Palacio Real, es un sitio bastante visitado que a menudo genera algunas dudas.

A continuación, te dejo la respuesta de las que más suelen preguntar mis clientes:

¿Cuánto cuesta la entrada al templo de Debod?

Estás de suerte porque la entrada es gratuita, pero ten en cuenta que el templo no se puede visitar en grupo, y que la entrada se hace de forma individual, esperando turno. Además, hay un máximo de 30 minutos para visitar el interior, aunque si lo que quieres es simplemente acceder a las plataformas exteriores no hay límite de tiempo.

¿Cuándo abre?

Aunque el horario puede sufrir modificaciones, por norma general puedes visitar el museo:

  • Martes a domingos y festivos, de 10 a 20 horas.
  • Cerrado los lunes y los días 1 y 6 de enero, 1 de mayo, 24, 25 y 31 de

Ten en cuenta que el último pase de visita es 30 minutos antes del cierre, y que es muy recomendable confirmar antes de ir en el teléfono de información del museo que puedes encontrar en la web del ayuntamiento.

¿Dónde aparcar?

Esta es la pregunta estrella que todo el mundo se hace.

Mi recomendación es que te olvides de ir en coche, ya que es complicadísimo encontrar un sitio cercano donde aparcar, y más aún después de la implantación de Madrid Central.

Lo más recomendable es el transporte público, para lo cual te recomiendo coger el metro hasta las estaciones de Plaza de España o Ventura Rodríguez.

También puedes acercarte con una de las bicicletas públicas del servicio Bicimad, y dejarla en la estación 115.

Templo de Debod al atardecer: sin duda el mejor momento del día.

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Templo de Debod al atardecer

El momento más bonito del día para disfrutar del templo y del parque es el atardecer, y los madrileños lo saben.

Durante unos pocos minutos cada día, al ponerse el sol, casi podemos sentirnos por unos instantes transportados miles de años atrás.

Por eso es normal que todas las tardes el mirador que da a la casa de campo, se llene de gente contemplando la puesta de sol.

Si eres amante de la fotografía, el atardecer en el templo de Debod es una visita obligada para captar una de las mejores puestas de sol de la ciudad.

¿Qué hacer?

El interior del templo funciona como un pequeño museo en el que se organizan talleres educativos para grupos escolares, profesores, y familias. Además, ofrece información sobre sus fondos y colecciones con fines de investigación. 

Se pueden realizar fotografías o grabaciones de vídeo libremente en el exterior o en el interior del templo, siempre y cuando no se utilicen flash o trípode y su fin no sea comercial.

Aunque desde el ayuntamiento dicen que “la realización de reportajes fotográficos sólo se autoriza para fines de divulgación y difusión cultural del monumento”, no es raro encontrar a parejas de recién casados haciéndose el reportaje de rigor.

No seré yo el que te aconseje contravenir las ordenanzas municipales, pero ya sabemos lo que dicen de las puertas y el campo…

Como siempre, recuerda que tienes más informaión en el podcast. Si aún no lo has escuchado, te lo recomiendo, porque éste episodio ha quedado particularmente original.

¡Que lo difrutes!

¿Seguro que conoces la ciudad?